La escuela austriaca basa sus principios en la libertad del individuo y del mercado que maravilla que asì fuera todo y que el mercado de por si satisfaciera las necesidades de la poblaciòn, eso por supuesto si ningùn gobierno interveniera en el mercado. Pero la realidad es otra, Guatemala exporta el 60% de sus productos a Estados Unidos, pais con un alto nivel de intervencionismo, la economìa mas grande del mundo. Tambièn un alto porcentaje de las importaciones provienen de ese paìs consistentes en productos protegidos y subvencionados por el gobierno de dicho paìs.
Segùn una charla el profesor de economia Manuel Ayau de la Universidad Marroquin la economìa funciona bien cuando se produce determinados bienes por la simple razòn de que la gente quiere esos bienes pero se olvida que en Guatemala no tomamos nuestras propias desiciones. Por ejemplo la FDA Food & Drug es una oficina del gobierno estaunidense que aprueva las drogas y alimentos segùn sean aceptables para la salud. El cabildeo de las compañìas farmaceuticas y de la industria alimentaria es calculado en $800,000,00 anuales. Saque, el lector sus propias conclusiones. Es sabido que se presentan estudios cientìficos financiados por las propias corporaciones donde por sentido comùn se deduce que favoreceràn al producto por aprobar. En Guatemala se toman como dignos de entrar al mercado cada uno de estos productos. Solamente si ellos lo rechazan nosotros lo hacemos. Esa desiciòn se toma allà. Al señor Ayau se le olvida que yo veo en el super y compro una naranja se da por sabido que tiene que suplir mis necesidades de vitamina C. Que pasa entonces si una naranja se ve y sabe exactamente como una naranja normal està manipulada y no contiene la vitamina C. Claro que este es un ejemplo muy benèvolo para no entrar en el tema de transgènicos, adhitivos cancerìgenos o el tenebroso aspartame.
Otra situaciòn que se le olvida a este profesor es que existen productos agrìcolas cuya oferta es afectadoa por situaciones climàticas o de fuerza mayor. Hace poco tiempo hubo escacez de limòn en los principales productores mundiales como Mèxico y Brasil. La suficiente producciòn nacional para el mercado local se exportaba a Estados Unidos pues cada limòn se cotizò a mas de un dolar. Al consumidor local le quedò la ùnica salida de hacer dieta de limòn, imagìnese tener que hacer dieta obligada de un producto que previene y cura enfermedades en un paìs con altas deficiencias de salud a pesar de que se seguia produciendo.
Pero la parte de la charla que rayaba ya un poco en lo grotesco o en el mal gusto fue cuando dijo que el estado no debia intervenir la educaciòn sino los papàs, que raro que nadie le preguntò sobre los huerfanos, hijos de delincuentes o de padres irresponsables o del nivel de ingreso percapita como para que a los sectores B,C y D que apenas les alcanza para subsistir y van a estar pagando colegios privados o escuelas austriacas.
Los principios de libre mercado son correctos pero bajo las condiciones apropiadas, somos tan dependientes de la economia de Estados Unidos que el profesor Ayau podrìa tener razòn si el se refiriera de implementar primero los principios libertarios en ese ese paìs y cuando esa economìa funcionara de forma libre, solo asì se podrìa hablar de implementarlos en Guatemala. Si no estamos como entrando a la cancha con la mitad de jugadores que el equipo contrincante y con los pies amarrados. Nos obligan a intervenir la economìa para revertir el intervencionismo de ellos aunque no querramos.
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